Villa Montellano queda entre el lodo y la pérdida

Villa Montellano queda entre el lodo y la pérdida

Cerca del 95% del municipio resultó afectado y entre 1,300 y 1,400 personas han sido desplazadas, muchas de ellas acogidas en casas.

El lodo aún cubre las calles. Los muebles, colchones y electrodomésticos reposan a la intemperie, como testigos mudos de una tragedia que cambió la vida de miles de familias en cuestión de horas.

En Villa Montellano, así como en comunidades de Yásica, Camú y otras pertenecientes a la provincia de Puerto Plata, el panorama es desolador: pertenencias apiladas fuera de las viviendas, expuestas al sol en un intento desesperado por salvar lo poco que quedó tras las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Camú.

En cada calle se repite la misma escena. Vecinos sacando lodo, limpiando, tendiendo ropa mojada, revisando utensilios dañados. Así intentan rescatar algo de entre la devastación.

Pero en medio del desastre, también emerge la solidaridad. “La gente aquí se ha unido, el que tiene ayuda al que no tiene”, comenta Marlene Pequero, residente en Los Solares, mientras comparte agua y alimentos con familias afectadas.

La magnitud de la tragedia ha obligado a las autoridades a tomar medidas extraordinarias. En el multiuso de Montellano fue habilitado de manera improvisada un centro de atención médica para asistir a los afectados, ante la presión sobre los servicios de salud.

Brigadas médicas atienden allí a personas con afecciones respiratorias, heridas e infecciones derivadas del contacto con las aguas contaminadas, así como a pacientes con condiciones preexistentes que quedaron sin acceso a hospitales. 

Según datos preliminares ofrecidos por el director de la Defensa Civil en la provincia, Wascar García, cerca del 95% del municipio resultó afectado y entre 1,300 y 1,400 personas han sido desplazadas, muchas de ellas acogidas en casas de familiares o en refugios improvisados. 

La tragedia dejó además una herida profunda en la comunidad: la muerte de un niño de tres años, arrastrado por la corriente durante la crecida del río, un hecho que ha estremecido a toda la provincia. 

García dice que el hallazgo se produjo en la comunidad de Pancho Mateo, a 2 kilómetros del lugar de donde fue arrastró el infante, luego de que un comunitario reportaran un fuerte mal olor en el área.

Recuerda que ni siquiera inundaciones pasadas se comparan con la fuerza de esta crecida. “Eso fue increíble, algo que nunca habíamos visto”.

Mateo, recuerdo la desesperación vivida la noche del desastre:

“Para poder rescatar a los ancianos, hubo que romper paredes y subirlos encima de mesas, de neveras, eso fue algo que nadie se lo imagina”.

Relata que la corriente arrasó con todo a su paso, dejando a los más vulnerables atrapados dentro de sus viviendas.

Muchos de estos adultos mayores fueron trasladados de emergencia a centros de salud y refugios improvisados, algunos con complicaciones médicas agravadas por la situación. Otros permanecen bajo el cuidado de familiares, tras perderlo todo.

Las escenas se repiten en distintos sectores: ancianos desorientados, sentados frente a lo que queda de sus hogares,

un desastre que unió a todos 

Aunque el panorama es devastador calles cubiertas de lodo, casas destruidas y comunidades incomunicadas también hay una historia de unidad que se abre paso entre la tragedia.

El empresariado, el Gobierno, la Iglesia, voluntarios, miembros de la Defensa Civil y ciudadanos comunes han unido esfuerzos para asistir a los afectados.

La gobernadora provincial, Claritza Rochtte Peralta , aseguró que continúan distribuyendo alimentos, agua potable, colchones y otros insumos esenciales, además de coordinar acciones para la recuperación de viviendas.

“Estamos dando respuesta a la ciudadanía, poco a poco, pero sin detenernos”, afirmó.

A tan solo días de la tragedia, Laura Lugo describen la escena como si un ciclón de gran magnitud hubiese pasado por la zona. Todo luce devastado, irreconocible.

Sin embargo, entre el lodo y la incertidumbre, también crece la esperanza.

Lugo dijo que en Villa Montellano, hoy más que nunca, la comunidad ha demostrado que incluso en los peores momentos, la solidaridad puede ser más fuerte que cualquier tormenta.

inicio de los trabajos del puente

A tan solo tres días del colapso del puente sobre el río Camú, provocado por las intensas lluvias que han afectado la zona norte del país, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) inició los trabajos de construcción de una nueva estructura en el área impactada.

En el lugar ya se encuentran operando equipos pesados que realizan labores de movimiento de tierra, mientras brigadas técnicas avanzan en la habilitación de una vía alterna provisional, con el objetivo de restablecer el tránsito entre las provincias de Puerto Plata y Santiago.

El colapso del puente, causado por el desbordamiento del río Camú, dejó incomunicadas a varias comunidades, entre ellas Yásica, Camú y Villa Montellano, generando serias dificultades tanto para la movilidad de los residentes como para el transporte de productos y servicios esenciales.

Aunque las autoridades no han ofrecido un plazo específico para la finalización de la obra, aseguraron que los trabajos se ejecutan con carácter de urgencia, debido al impacto económico y social que ha provocado la interrupción de esta importante vía de comunicación en la región.

Sucesos

Tragedia tras las lluvias 

Niño ahogado
De acuerdo Wáscar García, el menor se encontraba con su máster subiendo al techo de su vivienda cuando fue arrastrado por fuerte correntía de agua. Aún se está a la espera del médico legista y las autoridades de la fiscalía para ser entrega y confirmar la identidad del cuerpo.

Daños.
Para residentes como Tony Mateo, lo vivido no tiene precedentes. “Aquí se perdió todo, no quedó nada. Hay que botarlo todo”, dice Mateo.

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