
Miguel Vargas, no es una alianza, es una coalición.
Por Charlie Núñez
La situación a la que este gobierno ha llevado este país amerita que aquí se organice lo que sea para salir de él; sin embargo, no creo que sea una alianza opositora, ni siquiera una coalición opositora; es una Coalición Pro País, en la que se pueda montar todo tipo de ciudadano y ciudadana, y toda organización política, social o sectores que entienda que este país merece un mejor destino.
El domingo 5 de julio, al cumplirse un año más de la llegada del Partido Revolucionario Dominicano al país, su presidente, Miguel Vargas Maldonado, planteó la necesidad de una gran alianza entre los partidos de oposición, con el propósito de competir con el partido de gobierno.
Cuando se habla de alianza de los partidos de oposición, debemos reconocer el amargo sabor que dejó la denominada alianza “Rescate RD”; que una alianza en ese sentido es fundamentalmente de PLD y FP, que no solo fueron protagonistas del fallo del 2024, sino que los acontecimientos del día a día no dan muestras de ese reencuentro.
Que si es para enfrentar al gobierno perremeista, es porque uno solo no lo lograría y juntos intentarían lograr superar a un partido que ganó con el 23% del universo, con una división del 29% restante del universo que participó en el proceso, ya que el 48% del universo, por una razón u otra, se abstuvo de participar.
Una buena parte de ese 48% que no participó, tiene distintas razones para no hacerlo; dejó de creer en los políticos, quienes aspiran, no los representan, no ven diferencias en unos y otros, en ese esquema no hay espacio ni para exponer sus ideas ni para ser escuchados, mucho menos ser tomados en cuenta. Nadie le ha dicho en término concreto lo que piensan hacer para sacarnos de la crisis ni cómo vamos a echar el país pa’lante.
Hermano Miguel, el PLD o la FP, logran que todos los partidos pequeños se unan alrededor de uno de ellos y esa no es una gran alianza opositora. Para que eso suceda, tendrían que estar los dos juntos y, aun así, suponiendo que sea sincera, están dejando de lado la mitad de los votantes que tienen el mismo derecho que los partidos políticos; con una diferencia a favor, no forman parte del parasitismo del Estado, ni han sido culpables de esta desgracia.
Vamos a sentarnos en las mesas con todo el que tenga que aportar, en igualdad de condiciones, vamos a llevar lo mejor al congreso y a los ayuntamientos, sin importar de qué partido o sector de la sociedad proviene.
Vamos a escoger un presidente de la República cuyo propósito sea sacar el país de la crisis en la que nos han metido y trabajar para dejar un legado físico e institucional para la presente y futuras generaciones.
Salvar el país debe ser tarea de todos y, al día de hoy, no son los partidos el mejor referente de la salvación nacional; por tanto, no debe ser una alianza política opositora, sino una gran coalición en la que estén representados todos los sectores.

