
Sequía histórica reduce el nivel del río Danubio en medio de calor en Europa
Mientras los incendios forestales continúan afectando a Francia y España y una nueva ola de calor se extiende por Europa occidental, la prolongada sequía ha llevado al río Danubio a registrar niveles históricamente bajos, alterando el transporte fluvial, el turismo y diversas actividades económicas.
El Danubio, que atraviesa diez países desde el suroeste de Alemania hasta el mar Negro, ha retrocedido a niveles sin precedentes en gran parte de su recorrido, dejando al descubierto rocas, bancos de arena y antiguos pecios que normalmente permanecen sumergidos.
En Budapest, la Autoridad Nacional del Agua de Hungría informó que el nivel del Danubio descendió este miércoles hasta 23 centímetros, superando el anterior mínimo histórico de 33 centímetros registrado en 2018.
Las previsiones indican que el caudal continuará disminuyendo en los próximos días debido a la falta de lluvias significativas y al pronóstico de temperaturas superiores a los 38 grados Celsius en varias zonas de Europa occidental.
La sequía afecta la navegación y el turismo
El descenso del nivel del río ya provoca dificultades para el tráfico de embarcaciones y modifica el paisaje en distintos puntos de la capital húngara.
En la base del Puente Margarita, una zona que habitualmente permanece bajo el agua, ahora se observa un amplio banco de arena expuesto como consecuencia de la sequía.
El fotógrafo Gábor Kertész, quien acudió al lugar para documentar el fenómeno, describió el impacto del cambio en el paisaje.
“Las rocas desnudas, los bancos de arena secos alrededor de los pilares del puente… es impactante ver cómo eran las cosas antes y cómo son ahora”, expresó.
El fotógrafo añadió que desconoce cuál será la evolución de la situación, aunque consideró que el fenómeno refleja los efectos del cambio climático.
Europa enfrenta condiciones extremas
La reducción del caudal del Danubio coincide con los incendios forestales que afectan a Francia y España y con una nueva ola de calor que mantiene temperaturas extremas en gran parte de Europa.
Las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones continúan agravando la sequía en distintas regiones del continente, con impactos sobre el suministro de agua, el transporte fluvial, el turismo y otros sectores económicos.

