
La historia detrás del vestido de Joheirry Mola en Miss Mundo 2026
La inspiración de la diseñadora Giannina Azar al idear la pieza era clara: proyectar la historia de una princesa caribeña que sueña con conquistar el mundo.
“Una emoción inmensa y un orgullo profundamente dominicano” fueron las palabras de la empresaria y diseñadora de moda, Giannina Azar, al describir lo que para ella significó ser responsable de la creación que representaría a República Dominicana en el escenario del certamen Miss Mundo 2026.
Joheirry Mola, quien portó la pieza, además de ser coronada como la septuagésima tercera Miss Mundo y la segunda dominicana en la historia en ganar el título, tuvo la dicha de llevar a tarima la creación que una vez fue solo una idea de Azar.
La inspiración de la diseñadora al idear la pieza era clara: proyectar la historia de una princesa caribeña que sueña con conquistar el mundo.


La silueta como centro de la obra
Giannina precisó que, para diseñar un traje digno de una noche tan importante para el país, el elemento central en el que se enfocó fue la silueta de Mola. Detalló que a partir de tener a la modelo como eje empezó a implementar otros aspectos que la complementarían. Entre estos figuraban su manera de caminar, la iluminación del escenario y cómo debía verse la pieza tanto de cerca como a distancia.
La selección del color tampoco fue una decisión fortuita, este desempeñó un gran papel en la creación de la pieza. Optar por el rosado pálido fue una elección que debía intencionalmente favorecer a la piel de la modelo y aportar suavidad, mientras que el bordado silver debía capturar la luz en cada movimiento. Además, el objetivo de estas tonalidades era transmitir romanticismo y elegancia.
Respecto al corsé, la intención de su diseño y estructura siempre fue definir la figura de Joheirry Mola y conseguir una imagen de verdadera alta costura.
“La idea fue crear un contraste entre la delicadeza del tul de seda y la fuerza visual de un corsé completamente trabajado en cristales. Quería que al entrar al escenario tuviera luz propia, pero que el vestido nunca opacara a la mujer que lo llevaba”, comentó Azar.
Cristales para una reina
La diseñadora profundizó en la elaboración del corsé detallando que este fue bordado artesanalmente con miles de cristales Swarovski en tonalidad silver.
Añadió: “los cristales fueron aplicados a mano siguiendo una composición que resaltaba la estructura del corsé y la silueta de Joheirry. La combinación del tul de seda, tan suave y vaporoso, con el brillo intenso y preciso de los cristales creó ese contraste entre delicadeza y majestuosidad que definió el vestido”.

Giannina afirmó que este vestido es una de las piezas que dependen de la intervención de múltiples manos del atelier, dado que el traje exige “paciencia, precisión y un nivel de terminación propio de la alta costura”.
La elaboración del traje requirió de muchas horas de trabajo en las cuáles se desarrollaron el diseño, patronaje, la construcción y el ajuste del corsé, pruebas sobre el cuerpo de Joheirry y, en especial, el bordado manual.
Palabras de orgullo
Según la diseñadora, el vestido fue originalmente diseñado para presentarse en el New York Fashion Week 2026 pero terminó cambiando de rumbo para formar parte de un triunfo histórico nacional.
Azar dijo que le llena de orgullo haber podido aportar su trabajo a un triunfo que celebra todo el país, y que además, permitió a la República Dominicana conquistar la corona de Miss Mundo luego de 44 años.
“Joheirry llevó nuestra bandera, nuestra belleza y nuestro talento ante el mundo. Para mí, haberla vestido en ese momento significa también demostrar que la moda dominicana puede estar presente en los grandes escenarios internacionales con identidad, excelencia y artesanía”, agregó la diseñadora.
Además de proyectar a una princesa, la pieza cumplió su objetivo: ser un símbolo de unión, belleza y esencia femenina, que, como indica la creadora, se utilizó para coronar los sueños de reina que viven en el corazón de una joven humilde, noble, educadora y que cree en la niñez como futuro de su nación.
“Ese vestido dejó de ser solamente una creación de moda: se convirtió en parte de un momento histórico para nuestro país”, puntualizó Giannina Azar.

