
Abinader es reconocido con la Insignia de Oro, el más alto honor de Americas Society
La Insignia de Oro ha sido otorgada anteriormente a Raúl Alfonsín, en 1985; Ronald Reagan, en 1987; Fernando Henrique Cardoso, en 1998; Ricardo Lagos, en 2005; Luis Inácio Lula da Silva, en 2008; Michelle Bachelet, en 2009; Felipe Calderón, en 2011; Juan Manuel Santos, en 2012; Mauricio Macri, en 2017; Iván Duque, en 2021, y Luis Lacalle Pou, en 2023.
El presidente Luis Abinader fue reconocido este miércoles con la Insignia de Oro, el más alto honor de Americas Society, por su destacado “liderazgo en República Dominicana y el hemisferio y por promover el progreso económico, democrático e institucional del país y en toda la región”.
El mandatario fue reconocido, además, por su labor en la recuperación económica de la República Dominicana, su “compromiso con la defensa y el fortalecimiento de la democracia y su papel en la promoción de la cooperación regional”, particularmente en materia de seguridad e integración económica.
La distinción fue entregada durante una ceremonia celebrada en la sede de Americas Society, en Nueva York, donde el mandatario estuvo acompañado de la primera dama Raquel Arbaje; de sus hijas, Esther Patricia y Adriana Margarita Abinader Arbaje y del canciller, Víctor -Ito- Bisonó.
Durante la ceremonia, Susan Segal, presidenta y CEO de Americas Society/Council of the Americas, y Andrés Gluski, presidente de la junta directiva de Americas Society/Council of the Americas, hicieron entrega de la distinción al presidente Abinader.
Tras recibir la distinción, el presidente Luis Abinader afirmó que ha asumido su gestión como el cumplimiento del deber para el cual fue elegido por el pueblo dominicano y recordó que al país le ha correspondido enfrentar momentos difíciles derivados de la pandemia del COVID-19, la invasión de Rusia a Ucrania, el aumento de los precios de las materias primas, la guerra con Irán, la situación de Haití y las nuevas tarifas internacionales.
“A pesar de todo eso, y en este año tan especial, el crecimiento de la República Dominicana se consolida en un 4.5%. Si no es el mayor crecimiento de Latinoamérica, si no es el primero será el segundo en términos de crecimiento”, expresó.
Destacó que cuando llegó al Gobierno la subalimentación alcanzaba al 8.7% de la población, mientras que actualmente se encuentra por debajo del 2.5%, lo que, según indicó, convierte a República Dominicana en el sexto país de Latinoamérica con hambre cero.
Asimismo, resaltó la reducción de la pobreza monetaria, al señalar que se situaba en un 26% en 2019 y que el promedio del primer semestre de este año es de 14.5%. Consideró que este resultado es fundamental para el desarrollo, las inversiones y la paz social.
“Tenemos que tener paz social, y eso lo tenemos en la República Dominicana. Por eso también las inversiones han tenido niveles récord y este año van a superar los 5,200 millones de dólares en inversión extranjera”, indicó.
En materia turística, el presidente Abinader proyectó que este año el país superará los 12 millones de turistas, alcanzando casi 12.4 millones de visitantes, y destacó que, después de México, República Dominicana es el país de Latinoamérica que más turistas recibe.
También resaltó el crecimiento de las zonas francas y exportaciones por alrededor de US$16,000 millones, así como la diversidad de la economía dominicana. Como ejemplo, señaló que las academias de los 30 equipos de Grandes Ligas representan entre US$500 millones y US$600 millones para la economía nacional, mientras que las exportaciones de cigarros alcanzan unos US$1,300 millones.
El jefe de Estado agregó que desde las zonas francas el país exporta casi US$3,000 millones en dispositivos médicos y unos US$800 millones en equipos electrónicos, lo que, dijo, evidencia un desarrollo que avanza hacia niveles medios de tecnología.
“Tenemos una estrategia para la inteligencia artificial y una estrategia para el ensamblaje de semiconductores, porque nuestra política es abrir cada vez nuevos nichos y nuevas áreas de negocio”, afirmó.
Abinader reiteró, además, la orientación de su administración hacia la inversión, la creación de empleos y el desarrollo empresarial. “República Dominicana es un país y este es un Gobierno pro negocios, pro empresa y pro empleo”.
Explicó que no existe otra manera de desarrollar una economía que apoyando a las empresas, creando empleos y generando valor, para luego distribuir la riqueza creada mediante mejores salarios y mayor competitividad.
Al abordar el legado de su gestión, el mandatario afirmó que uno de los aspectos que considera más importantes está relacionado con el fortalecimiento de la democracia.
“Y sí, cambiamos la Constitución, pero la cambiamos exactamente en la dirección contraria a como otros presidentes de nuestro país o de Latinoamérica lo han hecho: para blindarla y hacer mucho más difícil que alguien pudiera optar por un tercer período presidencial”, sostuvo.
El presidente manifestó que dos períodos y no más contribuyen a fortalecer y consolidar tanto la democracia dominicana como la latinoamericana, y señaló que uno de los riesgos para los sistemas democráticos se produce cuando un presidente procura mantenerse indefinidamente en el poder. “Yo pienso que ese es uno de mis principales legados a la democracia y por lo cual seguiremos trabajando después de salir del Gobierno”.
Abinader también recordó que se pronunció recientemente sobre la situación de Nicaragua tras el anuncio de que ya no se permitirían los partidos políticos.
“Ese tipo de situaciones no se debe permitir en nuestra Latinoamérica”, expresó.
“Tenemos que seguir luchando por la democracia y por esos pueblos, porque es muy fácil para un dictador hablar de autodeterminación de los pueblos. Claro, existe la autodeterminación del jefe de Gobierno y del dictador. Por eso siempre se necesita la ayuda internacional”, agregó.
Finalmente, el mandatario aseguró que continuará trabajando en favor de la democracia, los negocios y las políticas que, a su juicio, conducen al progreso, al tiempo que reconoció el papel del sector privado y de las inversiones en los resultados alcanzados por el país.
“Cuando vemos esos indicadores sociales, no solamente se deben a la acción del Gobierno, sino también a las inversiones con las que ustedes han confiado en nuestros países y, especialmente, en la República Dominicana”, concluyó.
La Insignia de Oro es concedida a jefes de Estado democráticamente elegidos cuyo excepcional trabajo ha tenido un impacto profundo y duradero en su país, en la vida de sus habitantes y en el progreso de la región.
Insignia otorgada a otros mandatarios
La Insignia de Oro ha sido otorgada anteriormente a Raúl Alfonsín, en 1985; Ronald Reagan, en 1987; Fernando Henrique Cardoso, en 1998; Ricardo Lagos, en 2005; Luis Inácio Lula da Silva, en 2008; Michelle Bachelet, en 2009; Felipe Calderón, en 2011; Juan Manuel Santos, en 2012; Mauricio Macri, en 2017; Iván Duque, en 2021, y Luis Lacalle Pou, en 2023, entre otros.

