
Amnistía describe cómo estructura de represión política sigue intacta en Venezuela
“El informe anual de Amnistía Internacional describe un panorama generalizado de violaciones a los derechos humanos” en el mundo durante 2025 y lo corrido de 2026, mientras los sistemas internacionales de protección a los derechos humanos son sometidos a “ataques constantes”.
La organización Amnistía Internacional aseguró que Venezuela no ha desmantelado su “aparato represivo” estatal, pese a los cambios políticos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro. La denuncia fue realizada por la investigadora Valentina Ballesta durante la presentación del informe anual en Bogotá.
La presidenta interina Delcy Rodríguez promovió una ley de amnistía para liberar presos políticos, impulsada bajo presión de Washington. Sin embargo, la normativa no se aplica de forma automática, ya que cada caso debe ser evaluado por los tribunales.
Según cifras oficiales, más de 8,000 personas han sido beneficiadas por la ley aprobada en febrero, aunque su implementación ha sido cuestionada por su carácter selectivo.
Persisten detenidos y denuncias de discrecionalidad
Desde la detención de Maduro el pasado 3 de enero por tropas estadounidenses, unas 700 personas han sido excarceladas, incluyendo dirigentes opositores. No obstante, la organización Foro Penal denuncia que cerca de 500 presos políticos continúan detenidos.
Ballesta afirmó que no existen políticas reales para desmontar la represión estatal y que la amnistía se aplica “de manera discrecional”, determinando quiénes son liberados y quiénes permanecen encarcelados.
Críticas a la falta de reformas
La investigadora insistió en que no se ha implementado ningún mecanismo concreto para desmantelar las estructuras represivas. Aunque el gobierno ha presentado la ley como un gesto de apertura, organizaciones de derechos humanos advierten que el control estatal sigue vigente.

