
Casi 10 mil privados de libertad inician nuevo año escolar 2026-2027 en las carceles del país
En comparación con el año escolar 2025-2026 cuando se matricularon 6,517 internos en programas de educación formal, en este 2026-2027 la matrícula se incrementó en 2,519 estudiantes
La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) inició el año escolar 2026-2027 en 37 centros penitenciarios del país, con una matrícula de 9,036 estudiantes privados de libertad en los niveles de Educación Primaria y Secundaria para Adultos (Prepara).
Con una ceremonia en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras, quedó formalmente inaugurado de manera simultánea el año escolar a nivel nacional en los centros penitenciarios. En comparación con el año escolar 2025-2026, cuando se matricularon 6,517 personas privadas de libertad en programas de educación formal, en este 2026-2027 la matrícula se incrementó en 2,519 estudiantes.
De los programas de educación formal, una matrícula de 4,556 personas privadas de libertad (PPL) corresponde a Educación Primaria y 4,480 PPL a educación secundaria para adultos Prepara, los cuales se llevan a cabo en los centros penitenciarios a nivel nacional por el Ministerio de Educación (Minerd).
Otros programas formativos
En los centros penitenciarios a nivel nacional, también se desarrollan otras iniciativas formativas, a través del Departamento de Educación de la Dirección de Asistencia y Tratamiento, en procura de fortalecer los programas de educación formal, con el objetivo de integrar la mayor cantidad de personas privadas de libertad en actividades ocupacionales.
Estos programas formativos se implementan en coordinación con instituciones educativas, como: Infotep, Escuelas Vocacionales de las Fuerzas Armadas, Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC), el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), y las universidades UASD, UAPA, UTE, Uteco, UFHEC, Unicaribe, Unefa, UCNE, Uafam y entidades como la Academia de Belleza Rosario Internacional, entre otras.
Los programas educativos en los centros penitenciarios representan el eje transversal del tratamiento, ya que contribuyen a la formación integral de las personas privadas de libertad, brindándoles conocimiento, habilidades y valores que favorecen el desarrollo personal y social, promoviendo cambios en la conducta para su reinserción de manera positiva a la sociedad, reduciendo la posibilidad de reincidencia.

