De Psicología, Marketing y algo más…

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Dentro del ecosistema

Por Ruddy A. Minaya, M.A.

Un sinnúmero de especialistas ha aseverado que el ser humano es un ser vivo netamente social, nacido y evolucionado para interactuar con sus semejantes. Desde la antigua Grecia encontramos esta afirmación por vía de Aristóteles (384-322, a. de C.)  “El hombre es un ser social por naturaleza”, esta postura de este gran filósofo, nos permite inferir que como seres humanos en todo nuestro proceso evolutivo no podemos estar aislados y de hacerlo, sería como si parte de nuestra esencia nos la arrebatarían y por ende nos haría sentir vacíos, con carencias, con una sensación de incomodidad que nos va a afectar en todo lo que se hace y se representa.

Partiendo de que somos entes sociales, hay que tener en cuenta que lo que nos hace serlo, es la facultad o capacidad que tenemos para interactuar, para relacionarnos con los demás, de adaptarnos en nuestro ecosistema y, la forma en que se desarrolla esa interacción es la que va a incidir en el estado de nuestra salud mental.

Es cierto que somos entes sociales y, por ende, necesitamos interactuar, pero no por el simple hecho de hacerlo, de forma mecánica o para salir del paso,  es lo que nos mueve a interactuar, a  satisfacer ese estado de carencia, porque  en esa interacción hay cruces de emociones, sentimientos, posturas, actitudes, procesos mentales, apegos, desapegos, que nos van a afectar e incidir en la estabilidad psicológica que manifestamos en cada interacción y en los diferentes escenarios en que participamos.  En este artículo nos centramos más en esa interacción, que el hecho de ser ente social, en las características del entorno y en la relación con ellos o, más bien en los ecosistemas, donde hacemos vida, en esa dinámica y, sobre todo en las diferentes expresiones que surgen de la relación en esos ecosistemas y su influencia en nuestra psiquis, estado mental, postura y manifestaciones conductuales en todo nuestro accionar.

Es que el concepto de ecosistema en la actualidad no es de uso exclusivo en la ecología, tiene una acepción bastante amplia, aunque al principio no era así. Este término fue utilizado por primera vez por Tansley (1935) como “complejo de organismos junto con los factores físicos de su medio ambiente”. Este concepto, a su entender, lo proponía como una de las unidades básicas de la naturaleza; en cambio Lindeman (1942) lo postula como “Sistema integrado de procesos físicos, químicos y biológicos dentro de una unidad espacio-temporal de cualquier

magnitud.”, por su parte, Odum (1971) lo estipula como “Unidad que incluye todos los organismos en un área determinada que interactúan con el ambiente físico, y por lo tanto el flujo de energía define de manera clara las estructuras tróficas, la diversidad biótica y los ciclos de materiales dentro del sistema o el ecosistema. El ecosistema es la unidad básica fundamental en la ecología.”, en cambiopara Klӧtzli (1993) “Un ecosistema es una estructura de interacción de los organismos y su medio inorgánico, que es abierto y, en cierta medida, capaz de autorregularse”.

Para entender un poco mejor el concepto de ecosistema y su importancia  en la vida humana, de cara a lograr la estabilidad emocional que todos de una forma u otra anhelamos, es factible entender lo que es un sistema, que según Malacaza (2013) en su libro  Ecología y ambiente lo define como “un conjunto de elementos que interaccionan y están relacionados entre sí de manera tal que responden como un todo unificado; cualquier variación o cambio en alguno de los elementos, de algún modo, influye sobre el conjunto”, partiendo de esta definición el mismo Malacaza asume ecosistema como “un conjunto de organismos de una o más especies que interaccionan entre sí y con su entorno físico y químico intercambiando materia y energía”. Lo interesante de todos estos conceptos es que tienen algunos elementos comunes; primero,para que se dé un ecosistema, tiene que existir una interacción de seres vivos (bióticos) con elementos no vivos, natural o artificial (no biótico) y de ahí la relevancia para este escrito; segundo, que es un sistema, lo que implica que el cambio, alteración de uno de los elementos va a influir en el todo y; tercero,que el ecosistema tiene que ser en un área determinada.

Por su dimensión, los ecosistemas se clasifican en macro ecosistemas (grandes territorios, como los océanos), meso ecosistemas (extensiones medianas de territorios, que pueden ser acuáticos, terrestres o mixtos, como los bosques) y micro ecosistemas (que se dan en espacios reducidos, como en los acuarios o en los zoológicos).  Desde el punto de vista de la interacción de la especie humana, se encuentran ecosistemas en la vida laboral, empresas, familia, pareja, en centros educativos y en cualquier lugar donde el ser humano interactúa y hace vida social.  Ahora bien, al conjunto de ecosistemas, dentro de un área geográfica que está influenciada por el clima, por ende, la fauna y la flora que habitan e interactúan en ellos se desarrollan en base a ese clima, se le denomina bioma,  para  Conde (2017) en su libro Ecología y medio ambiente  las define como grandes unidades regionales habitadas por tipo característico de vida, propio de su condición climática, la cual es determinada especialmente por diferencias de temperatura, vientos dominantes, la humedad del aire y las precipitaciones. En sentido analógico un bioma en una empresa u organización, no importa que sea sin fines de lucro, sería su cultura organizacional y en éste, el clima laboral que se desarrolla en la misma; en los grupos religiosos sería su dogma y en la familia, sería la dinámica familiar.

Es que la dinámica familiar es lo que le da sentido a los vínculos familiares, a la afectividad que se desarrolla entre sus miembros, es contextualizar el sentido de la familia, del desarrollo interno, de la forma en que se manejan los diferentes tipos de relaciones que se dan en ellas, de las subjetividades que se derivan de la interacción en ese órgano de vinculación social, de la forma en que perciben esas interacciones y que se refleja en el  tipo de relación que se da entre sus miembros, ese hacer interno, que de una forma u otra ha de manifestarse externamente,  por lo quesegún  Agudelo (2005,p.9)

Comprende las diversas situaciones de naturaleza psicológica, biológica y social que están presentes en las relaciones que se dan entre los miembros que conforman la familia y que les posibilita el ejercicio de la cotidianidad en todo lo relacionado con la comunicación, afectividad, autoridad y crianza de los miembros y subsistemas de la familia (…)

Este concepto da sentido a la temática de este análisis, de que comprender el funcionamiento del ecosistema familiar o de pareja va a permitir un desarrollo sano en cada uno de los miembros y sobre todo la estabilidad emocional, que de alterarse rompe de forma automática la homeostasis en la dinámica y por ende en cada actividad en que los miembros de esa unidad familiar se desarrollen, en el centro de trabajo, centro educativo u otro medio de socialización.

Teniendo en cuenta que uno de los puntos característicos de los ecosistemas es la interacción entre las especies, se considerarelevante entender los tipos de interacción que surgen en ellos. Cuando son de diferentes poblaciones se consideran una relación interespecífica y, si se realizan entre la misma especie se denominan relación intraespecífica, que es el caso de la interacción que desarrollan los seres humanos en los diferentes ecosistemas en que se relacionan.

Independientemente de la interacción, en éstos se dan una relación de competencia, cuando dos o más especies compiten por el mismo recurso, lo interesante de la naturaleza, que a pesar de que hay lugares que los recursos son escasos y varias especies o poblaciones de diferentes especies compiten para poder sobrevivir, el equilibrio nunca llega a romperse, esa homeostasis que debe existir para que un ecosistema sea funcional. En el caso de una interacción laboral, en las empresas, si la dimensión que prima en la cultura organizacional es agresiva, ser competitivo es favorable para los logros de los objetivos empresariales, de hecho, la competencia en los ecosistemas laborales lo es, siempre y cuando se mantenga el equilibrio, que no sea para lacerar a uno de los compañeros de la empresa para conseguir méritos personales.

En el caso de la familia, fomentar la competencia entre los hermanos u otros miembros es sano, pero siempre con valores éticos, que no sean para conseguir logros individuales y que, para ganarse el favor de los padres o cabeza de familia, hay que dañar a uno de sus miembros, física o verbalmente, que a la postre le afectará la psiquis. Entender que una relación de competencia es factible   mientras todo esté en equilibrio, o en el peor de los casos que afectaría de forma negativa la dinámica familiar es que uno de los padres o ambos u otros miembros de la familia favorezcan a alguien en particular. Otra situación que afecta la dinámica del ecosistema familiar,  es que uno de los miembros perciba que alguno de los integrantes lo está desplazando, es decir, que lo vea como una competencia, que están compitiendo por el afecto de los padres, esto se da frecuentemente cuando un nuevo miembro nace, es lógico que al este nacer, se le preste más atención, pero si uno de los hermanos, por lo regular el que le sigue más cercano o en caso de ser el primogénito, lo verá como un rival y ahí es más complejo.  Por eso es factible no cambiar el patrón de la dinámica del bioma familiar, al contrario, desde que se conoce de ese embarazo, integrar a los demás miembros, hacer reuniones donde se le hable, pedirle opinión de posible nombre, en fin, crear ese vínculo desde ahí, de esa forma nunca verán que ese nuevo miembro será un reemplazo, una competencia, un rival.

Odum (2006) en su libro Fundamentos de Ecología, plantea un amplio tipo de relación entre las especies además de la de competencia, como neutralismo, en el cual ninguna población se afecta por asociación con otra, este tipo de relación en el plano empresarial se da cuando cada colaborador desarrolla su rol sin afectar al otro, a nivel de la familia o de pareja, es cuando cada quien dentro de su dinámica tiene su espacio para el desarrollo de su individualidad, necesario para el desarrollo psicosocial de los futuros adultos; amensalismo, uno de los miembros implicados no experimenta ninguna alteración, pero impide el desarrollo y supervivencia del otro,  en la convivencia de pareja  o de la familia, esta interacción se da cuando uno de los miembros altera la paz del otro por medio de su postura, conducta, indiferencia, que no le da la oportunidad de crecer, entre otras acciones que alteran la dinámica sana de la interacción familiar. En los ecosistemas empresariales se observa cuando se les ponen zancadillas a los compañeros de labores, también cuando se le impide el crecimiento laboral, cuando no valoran el talento interno y no lo ascienden, entre otras interacciones que inhiben el desarrollo profesional de los miembros de ese ecosistema.

En el mutualismo, se da una relación de colaboración, en el cual el desarrollo y crecimiento de dos o más especies se ve beneficiado. En las organizaciones que fomentan la dimensión orientación en equipos de su cultura, la relación de cooperación o mutualismo es fundamental y necesaria en el desarrollo organizacional.  En una relación de pareja o una familia donde la dinámica familiar es sana, la cooperación de los miembros es   imperiosa, clave, esto se da cuando los roles y normas están claras, bien definidas, fomentar en cada miembro que su aporte, por pequeño que sea, tiene un efecto positivo para el desarrollo de la autoestima de los hijos, hermanos, padres, esposos y otros miembros, donde todos estén enfocados en un propósito familiar, donde el esfuerzo de uno es fruto de la afectividad sana del otro.

En el parasitismo, que es una relación de explotación, dos especies tienen una relación vinculante, que es beneficial para una, el parásito, y dañina para la otra, el hospedero. En las organizaciones se da cuando los colaboradores están desanimados, no aportan a la organización, básicamente cuando padecen del síndrome de burnout; en un ecosistema familiar o de pareja, se visualiza  una interacción parasitaria cuando los roles no están claros o están dislocados y uno de los miembros de la familia no aporta a la dinámica familiar, con sus postura, conducta, afectando el estado emocional del otro, si es un hijo, no cumple el rol esperado, estudiar, obedecer, ser hermano, en fin, no tiene paz y se la quita a los demás miembros de la unidad familiar.  

Por último y no menos relevante, tenemos el comensalismo yla depredación que se dacuando un miembro de una especie (depredador) se alimenta de una parte o todo el cuerpo de otro organismo que estaba vivo (la presa). Esta interacción es benéfica para el depredador, en la familia, se dan interacciones depredadoras, porque afecta el estado emocional, la psiquis,  la paz y beneficia al depredador porque le aumenta su ego, lo hace sentir tener el control y todo poderoso,  cito algunas posturas depredadoras: cuando se está al acecho de algún miembro de la familia, siempre a la defensiva, observando siempre lo  negativo, lo peor del otro, viendo donde no hay, por eso no supongas, dialoga si tiene dudas,  también es  una acción depredadora abordar  sobre un  problema a cualquier miembro de la unidad familiar cuando llega del centro laboral o de estudio, lo recomendable es  plantear la situación  cuando haya dejado la presión del día, en descanso y ha de abordarse  en temática de diálogo, no  en tono de exaltación, en cambio en el comensalismo una población se beneficia y la otra no se ve afectada.  

Después de analizar los diferentes tipos de interacciones que se desarrollan en los ecosistemas y sobre todo en la dinámica familiar, se retoma el concepto de Klӧtzli, que postula que los ecosistemas en cierta medida pueden regularse, en este sentido, si en tu relación de pareja o familia, la dinámica no está equilibrada, ten en cuenta que se puede mejorar, por eso recomiendo algunas acciones para tener una dinámica familiar que sea favorable:

Primero. Procura tener comunicación, no expresión, que no sobresalga lo emocional, más bien equilibrar lo racional y emocional, hablar en un tono moderado, sin gritos, es decir, siempre llegar a un acuerdo, a una transacción, estar de acuerdo no significa que uno tendrá la razón, más bien es respetar la opinión del otro.

Segundo. Asuma la individualidad de cada quien, somos entes sociales, pero con diferencias individuales, marcada por la personalidad y su historia de vida, experiencia personal y el modo de percibir cada realidad en que se ha desarrollado, no pretendas que el otro actúe como usted lo hace.

Tercero. Establezca una norma de convivencia, ésta debe tener los roles de cada miembro con sus responsabilidades, con los horarios para cada actividad de los integrantes del ecosistema familiar. En esta norma cada quien tiene que tener un espacio para desarrollar su individualidad, pero también en que todos deben hacer actividades como familia, además de tener un espacio como familia o pareja para la evaluación del día de cada unidad del ecosistema familiar.

Cuarto. Respeta lo establecido en la norma de convivencia, si a una hora a uno de los miembros le tocaba su momento de ocio, videojuego, televisión o cualquier actividad de entreteniendo, no lo solicite para otra actividad. De igual forma si le toca ayudar en la casa, fregar, u otra actividad hogareña, no espere que se lo recuerde, cumpla con lo acordado.

Quinto. No compare a ningún miembro con alguien de la familia o particular cercano y, mucho menos si tuvo un vínculo sentimental. Sexto. Si se perdonaron por un evento del pasado, no vuelvan a traer a escenario ese suceso, nunca digas ¨te acuerdas lo que hiciste…¨.

Séptimo. Fomenta la competencia sana y por ende no tenga privilegios con ninguno de los miembros de la familia.

Octavo. Identificay elimina toda actividad   o actitud parasitaria, amensalista y depredadora de su dinámica familiar y pida perdón por ellas.

Noveno. Desarrolle un espíritu de cooperación, el problema de uno es la solución de todos, pero respetando siempre sus criterios individuales.

Estas normas le permitirán tener luz en su camino y hacer honor al planteamiento de Klӧtzli, de que los ecosistemas pueden recuperar su homeostasis, pero si aún los problemas persisten no dejes de buscar ayuda de un profesional de la psicología, pero toma en cuenta siempre que, aunque somos entes sociales, nuestra diferencia individual y, visión de ver las cosas va a incidir en cada rol que nos toca desempeñar.

REFERENCIAS BIBILIOGRÁFICAS

VÁZQUEZ CONDE, R. Ecología y medio ambiente. ed. México, D.F: Grupo Editorial Patria, 2017.

ODUM EUGENE, P. Fundamentos de Ecología, Cengage Learning Editores, S., 2006, Editores, S.A

MALACAZA, LEONARDO. Ecología y Ambiente, 213, AUGM-Comité de Medio Ambiente

MINUCHIN, S. Familia y Terapia familiar, 1982. Buenos Aires.

PALACIOS, J. & RODRIGO, M. J. La familia como contexto de desarrollo humano. Familia y desarrollo Humano. 2001. Madrid. Alianza.

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