
Familiares denuncian presunta negligencia tras muerte de hombre de 69 años en hospital de Esperanza
En el hospital de Dajabón le inmovilizaron la pierna y realizaron evaluaciones iniciales, pero, debido a que no disponían del especialista requerido para atender el trauma, se decidió referirlo a otro centro de salud.
Familiares de Paredes Then Cordero, de 69 años, denunciaron una presunta negligencia médica durante el proceso de atención y traslado de su pariente, quien falleció la noche del pasado viernes en el Hospital Dr. José Fausto Ovalles, en Esperanza, horas después de resultar gravemente herido en un accidente de tránsito.
De acuerdo con el relato de Yulenni Lisbeth Abreu Then, nieta del fallecido, su abuelo sufrió el accidente alrededor de las 6:30 de la tarde, cuando fue impactado por un nacional haitiano que se desplazaba en una motocicleta. El choque ocurrió próximo al hospital de Dajabón, por lo que personas que se encontraban en el lugar lo trasladaron hasta el centro asistencial en un vehículo de tres ruedas.
Según explicó, el hombre presentaba lesiones de consideración, principalmente en una de sus piernas y un brazo. Dijo que en el hospital de Dajabón le inmovilizaron la pierna y realizaron evaluaciones iniciales, pero, debido a que no disponían del especialista requerido para atender el trauma, se decidió referirlo a otro centro de salud.
Tres horas para conseguir una ambulancia
La familia cuestiona que, pese a la gravedad de las lesiones, el paciente permaneciera alrededor de tres horas en Dajabón antes de poder ser trasladado. Abreu Then aseguró que la ambulancia fue solicitada desde su llegada al hospital, pero el centro no tenía una disponible debido a otras emergencias registradas esa noche.
Finalmente, según su versión, fue utilizada una ambulancia vinculada al alcalde de Dajabón, Santiago Riverón, para realizar el traslado.
La joven sostuvo además que durante ese tiempo su abuelo habría perdido una cantidad considerable de sangre y cuestionó que no recibiera una transfusión antes o durante el traslado.
“Él perdió mucha sangre y no dijeron como que para pasarle sangre, como una pinta de sangre por el camino”, manifestó.
Traslado entre hospitales
Según el testimonio de la familia, inicialmente se realizaron gestiones para trasladar al paciente hacia centros hospitalarios de Mao y Santiago Rodríguez, pero supuestamente no pudieron recibirlo según indicaron, debido a la falta de espacio en el primero y de una bacteria en el segundo. Finalmente fue referido al Hospital Dr. José Fausto Ovalles, en Esperanza.
En ese sentido, la familia sostiene que el centro de Esperanza había sido informado previamente sobre el traslado y debía estar preparado para recibir al paciente. Sin embargo, Abreu denunció que, una vez allí, les indicaron que no podían ofrecerle la atención especializada que necesitaba.
“Ellos llegaron allá les dijeron que no lo desmontaran, que ellos no lo iban a atender. Ellos dijeron que solamente le podían dar los primeros auxilios, pero que no iban a atender a mi abuelo”, relató la joven.
Aseguró que mientras permanecía en el centro su abuelo comenzó a presentar dificultades para respirar y pedía que no lo dejaran morir.
“Él decía que si lo iban a dejar morir, que no lo dejaran morir”, narró.
Los familiares señalaron a Víctor Antonio Martínez Gabot, especialista en ortopedia y traumatología, como el médico que, según las informaciones recibidas por ellos, debía atender a su abuelo en el hospital de Esperanza. No obstante, afirmó que el especialista no llegó a evaluarlo.
Presunta negligencia
A raíz de esta perdida, la familia considera que las demoras en el traslado y la atención recibida en los distintos centros tuvieron incidencia en el desenlace, por lo que reclama una explicación de las autoridades sanitarias sobre el protocolo aplicado durante las aproximadamente cinco horas y media transcurridas entre el accidente y el fallecimiento.
“Lo que estamos denunciando es que con mi abuelo cometieron una negligencia médica porque ningún médico se le quiso acercar. Se le vinieron a acercar ya cuando él estaba diciendo que se estaba asfixiando, que se estaba muriendo”, expresó Abreu Then.
Consultado por el Departamento de Comunicaciones del Hospital Regional Ing. Luis L. Bogaert, en Mao, explicó que, al momento de gestionarse el traslado del paciente, ese centro no tenía disponibilidad para recibirlo, situación que también fue reportada por otros hospitales a través del canal interno utilizado para coordinar los referimientos.
Según explicó el centro, este procedimiento forma parte del protocolo utilizado para confirmar la disponibilidad de los hospitales antes de trasladar a un paciente.

