
Pagos digitales reducen uso de cajeros e impulsan el gasto turístico
La directora y economista principal para América Latina y el Caribe del Mastercard Economic Institute, Luisa Valle, señaló que la proporción de retiro de efectivo ha caído con fuerza, pasando en algunos casos de un 50 a un 30%.
La aceleración de los pagos digitales ha provocado una desaceleración drástica y sostenida en el uso de cajeros automáticos, no solo en República Dominicana, sino en toda América Latina y el Caribe, transformando por completo la economía, pero sobre todo la dinámica de los sectores comerciales en sectores tan dinámicos como el turístico.
“A lo largo del tiempo hemos visto una desaceleración muy importante en el uso de cajeros automáticos, porque la gente sabe que ya no necesita sacar tanto dinero o ir al cajero tantas veces, porque puede pagar con su tarjeta”, la directora del Mastercard Economic Institute para América Latina y el Caribe, Luisa Valle, durante su conferencia “Tendencias macroeconómicas: Consumo y digitalización”, durante el Mastercard Summit México 2026.
Valle sostuvo que en mercados de la región, la proporción de transacciones destinadas puramente a retirar efectivo ha caído con fuerza, pasando en algunos casos de representar casi el 50% de la actividad financiera a ubicarse cerca del 30%.
“Los consumidores han entendido que ya no necesitan cargar grandes sumas de dinero físico ni visitar los cajeros de forma recurrente, ya que sus tarjetas y billeteras digitales son aceptadas en una red comercial cada vez más amplia”, apuntó la ejecutiva.
Expuso que los resultados del estudio “The Digital Payments Adoption Landscape in Latin America and the Caribbean, en el que se entrevistaron a más de 2,000 empresas Mipymes, en 14 países de la región, muestra cómo la digitalización está creando un circulo virtuoso que genera un efecto multiplicador en los comercios, sobre todo en las Mipymes.
Como resultado de ese estudio, Valle señaló que las micro y pequeñas empresas muestran mucho interés por digitalizarse y que siete de cada diez de las que aceptan pagos digitales indicaron que no podrían seguir operando sin ellos. “Imagínense cómo funciona una tiendita, pasando de solo aceptar cash o efectivo a empezar a aceptar tarjetas (…) el 88% señala que los pagos digitales les han ayudado a ahorrar tiempo y dinero”, enfatizó la economista.
Impacto en el turismo
La ejecutiva de Mastercard realizó un análisis sobre el impacto de los pagos digitales en las zonas turísticas, abordando su comportamiento en destinos turísticos como Cancún en México, Costa Rica, Guatemala, Puerto Rico y Punta Cana en República Dominicana.
Explicó que en República Dominicana el turismo representa alrededor del 18% del PIB, por lo que viajes y entretenimiento cobran una gran relevancia “y, como ven, también hemos visto un incremento en la aceptación, más relevante en ese sector”.
En el caso de La Altagracia (Punta Cana), al ser un destino enfocado en el modelo “todo incluido”, el gasto de los turistas se concentra masivamente en las cadenas hoteleras. Aunque el flujo sale poco de los complejos turísticos, Valle aclaró que genera un alto rendimiento indirecto a través del empleo masivo de colaboradores que luego gastan sus salarios en sus comunidades de origen.
Puntualizó que Santo Domingo y Puerto Plata, fuera de los grandes complejos de playa, el panorama cambia de forma radical. En la capital y en la costa norte, el dinero de los turistas se pulveriza y distribuye de forma capilar en la economía local: impacta directamente al transporte, la gastronomía formal e informal, tiendas de ropa y artesanos independientes que ya aceptan tarjetas.
“Imagínense lo que significa que algún extranjero pueda pagar sus artesanías con tarjeta. Entonces, es súper positivo que inclusive estas microempresas, que al final ellos son microempresas, reciban tarjetas. Es muy positivo para su economía y para la economía de la región”, enfatizó Valle y reiteró que la economía digital genera un círculo virtuoso, pues “entre más negocios acepten tarjetas, más actividad turística se puede generar, lo cual sería beneficioso no nada más para los negocios, sino para la economía en general.

