
Santiago vibró al ritmo de Rawayana: dos noches de fiesta en la Arena del Cibao
La agrupación venezolana se presentó a casa llena viernes y sábado con su “¿Dónde es el After? World Tour”, bajo la producción de Gamal Haché.
Rawayana regresó a República Dominicana con su “¿Dónde es el After? World Tour” y convirtió la Gran Arena del Cibao Dr. Óscar Gobaira en el escenario de dos noches consecutivas de música, baile y fusiones, con presentaciones a casa llena viernes y sábado.
La agrupación venezolana, integrada por Beto Montenegro, Tony Casas, Andrés “Fofo” Story y Alejandro “Abeja” Abeijón, ofreció un espectáculo de más de dos horas en el que combinó sus principales éxitos con música electrónica, urbana y referencias a diferentes géneros dominicanos.
El concierto comenzó a las 9:26 de la noche con “Soltero”, seguido de “Bienvenidos a la tierra”, “Break”, “Naguara”, “Me pasa” y “Uber”. El repertorio continuó con “Reyimiler”, “30K”, “911”, “Cimarrón”, un medley, “Binikini”, “Feriado”, “Hora loca”, “Mimir” y “Jam Band”.
Desde los primeros minutos, el público se integró a la dinámica planteada por la banda, que tomó como uno de los ejes de la presentación el concepto de la “manifestación”, vinculado a su más reciente propuesta musical.
“¿Cómo estamos? Muy buenas noches, muchachos. Qué linda energía se respira esta noche, muchísimas gracias por estar aquí”, expresó Beto Montenegro al dirigirse a los asistentes.
El vocalista también aprovechó la ocasión para reconocer la influencia de la música dominicana en la propuesta de Rawayana.
“Son muchos años de música dominicana influyendo en Venezuela, así que estamos agradecidos por toda esa música”, manifestó Montenegro.

Los cambios de vestuario se sumaron a las pausas, la iluminación y los efectos especiales utilizados para diferenciar los distintos momentos de la presentación.

Dos escenarios, dos ambientes
La producción estuvo dividida en dos ambientes. El escenario principal funcionó como espacio central para la presentación de Rawayana, mientras una segunda tarima adquirió una dinámica más cercana a una pista de baile.
En este segundo espacio, Montenegro tomó la cabina del DJ para desarrollar un segmento de mezclas que incorporó música urbana, electrónica y canciones conocidas por el público dominicano.
El repertorio del segundo escenario incluyó “Si te pica”, “Se presta”, “Conga”, “Bendito”, “Besos ricos”, “Game Over”, “High Remix”, un DJ set, “Bailando por ahí”, el karaoke, “Qué rico PR”, “Coronando”, “Domingo familiar” y “Veneka”.
Uno de los momentos de mayor interacción se produjo precisamente durante este segmento, cuando Montenegro asumió el rol de DJ y puso a sonar canciones como “Bajo Mundo”, de Bulin 47; “Vale la pena”, de Juan Luis Guerra, y “El Tiburón”, popularizada por Proyecto Uno.

Karaoke y música dominicana
La propuesta también incluyó un momento de karaoke en el que el público tomó protagonismo y acompañó a la banda en la interpretación de “Infieles”, de Romeo Santos.
La selección musical permitió que el concierto se desplazara por diferentes géneros y ambientes, pasando de las canciones propias de Rawayana a la música urbana, la bachata, el merengue y la electrónica.
La conexión con el público dominicano también estuvo presente en las palabras de Montenegro, quien agradeció la acogida que República Dominicana ha brindado a ciudadanos venezolanos durante los últimos años.
“Quiero agradecerle a la República Dominicana por acoger a tantos hermanos venezolanos. Muchísimas gracias”, expresó el cantante, provocando los aplausos de los asistentes.
Ilegales lleva el ritmo dominicano al escenario
A mitad del concierto del sábado, la agrupación dominicana Ilegales apareció como invitada especial y fue recibida con algarabía por los asistentes.
Vestidos de negro y desde la cabina del DJ, los integrantes de la banda comenzaron su intervención con “El Taki Taki” y continuaron con “Fiesta Caliente”, en una participación en la que compartieron con Beto Montenegro.
El momento alcanzó uno de sus puntos de mayor energía cuando Ilegales interpretó “Chucuchá”, uno de sus temas más reconocidos.
“¡Chucuchá, chucuchá, chucuchá, chucuchá!”, coreaba el público mientras la Arena del Cibao se convertía nuevamente en una pista de baile.
La participación de Ilegales reforzó el componente dominicano de una noche en la que Rawayana hizo espacio para canciones y ritmos del país dentro de su propuesta internacional.
La apuesta de Tatis Jr.
La presencia de Rawayana en Santiago tuvo además como antecedente una apuesta entre Beto Montenegro y Fernando Tatis Jr. durante el Clásico Mundial de Béisbol.
El desafío se produjo en marzo pasado, cuando República Dominicana enfrentó a Venezuela. Tras imponerse el equipo dominicano, Tatis Jr. obtuvo el derecho de escoger la ciudad donde Rawayana realizaría su presentación en el país.
La elección del pelotero fue Santiago de los Caballeros. Montenegro agradeció posteriormente al jugador por haber escogido la ciudad para la presentación de la agrupación. Tatis Jr. no estuvo presente en el concierto debido a sus compromisos con los Padres de San Diego durante la postemporada de las Grandes Ligas.
EL CIERRE
En la parte final del recorrido, Rawayana regresó al escenario principal para interpretar “Como de sol a sol”, “Malportada”, “Amor de contrabando/Another Night”, “Inglés en Miami” y “Se vienen cositas”.
La banda contó durante sus presentaciones con dos bailarinas, una colombiana y otra mexicana, además de un músico dominicano en las percusiones.
Con dos funciones consecutivas y entradas agotadas, Rawayana cerró su paso por Santiago como parte de su ¿Dónde es el After? World Tour, luego de haberse presentado por primera vez en República Dominicana en Santo Domingo en 2024.
Las dos funciones contaron con el auspicio de Banreservas y Ron Brugal y fueron producidas por Gamal Haché.

