
45 años después END continúa siendo un acto de fe en el pueblo dominicano; Persio valora su obra
Por Nelson Marte
¿Sabes cómo nació ese importante periódico nacional, hoy convertido en una poderosa plataforma multimedia?
A Cossette, fiel compañera de Persio en este maravilloso viaje que ha sido El Nuevo Diario
Un 8 de mayo, de 1981, fue publicada la primera edición del matutino El Nuevo Diario (END), que hoy conocemos como una reconocida poderosa y moderna plataforma multimedia.
Así se constituyó el periódico conforme lo reconstruye mi memoria como uno de los protagonistas que fui de esa historia:
Como suele ocurrir en muchos nuevos proyectos la idea nació de las contradicciones que se desarrollaron entre dos grupos humanos alrededor de su quehacer, en este caso entre parte del staff directivo del periódico El Sol, sobre todo la administrativa, y un grupo de periodistas y algunos empleados de los talleres.
Las contradicciones alcanzaron un punto de madurez y el grupo de comunicadores, cuyo líder fue el hoy embajador en México, y meritorio periodista y luchador democrático Juan Bolívar Díaz, y Persio Maldonado Sánchez a la cabeza de la gestión gerencial, consideramos que ya no había espacio para seguir con las contradicciones en El Sol y optamos por fundar un nuevo periódico, que sería el que hoy cumple 45 años.
La idea, en la que nos acompañaron Pedro Bonilla, Bienvenido Corominas Pepín, Miguel Cocco, Mario Viñas y otros empresarios era hacer de el nuevo periódico una publicación independiente de los grupos empresariales y políticos, cuya rancia visión ha llevado a paso de tortuga la marcha del desarrollo nacional, y orientadas sus líneas editorial e informativa por el canon de verdades que empujaran a los dominicanos por grandes saltos de avances en los órdenes, social, económico e institucional.
Fue la nueva creatura un acto de fe en las mejores expectativas y aspiraciones del pueblo dominicano, apostamos entonces.
Pero fue demasiado para la clase empresarial y política. Aún no era viable un periódico con tales presupuestos comunicacionales: aún no cabía en los estrechos parámetros de un empresariado amamantado en los 12 años del post trujillismo balaguerista y una clase política que aún ensayaba la democracia.
El primero en advertirlo fue Juan Bolívar: en esas condiciones era prácticamente insostenible hacer el periódico que queríamos. Abandonó la nave como lo hicimos muchos de los que invertimos trabajo y muchos otros recursos en el esfuerzo.
Sólo Persio tuvo la entereza, la persistencia y el pragmatismo de transar con objetivos que la sociedad no estaba preparada para alumbrar y negociando pareceres, se decidió junto a su esposa Cossette Bonelly y luego su hijo Persito, y junto a su eficiente jefe de Redacción, el veterano Luis Brito, a confeccionar El Nuevo Diario posible.
Hoy puede tener Persio la satisfacción de saber que quizás no pudo hacer El Nuevo Diario que soñamos el grupo original, pero sí mantiene hoy por hoy al periódico nacional más independiente que tenemos en el país, con lo cual continúa siendo un acto de fe en lo mejor del pueblo dominicano.
Escribo estas líneas en reconocimiento a todos los queridos compañeros periodistas, de talleres, administrativos y empresarios que sentamos bases para que El Nuevo Diario sea el buen periódico que es posible hoy.
Persio valora a END
En la ocasión nos comunicamos con Persio para pedirle expusiera cómo ve al producto que es hoy El Nuevo Diario y estas fueron sus palabras:
Al cumplirse el 45 aniversario de El Nuevo Diario, este 8 de mayo, creo que más allá de la celebración es reiterar un compromiso inquebrantable con un ejercicio honesto en el ejercicio del periodismo.
La confianza que hemos podido ganar a lo largo de estas cuatro décadas y media tiene que reiterarse comprometida con los intereses del pueblo dominicano y la condición humana. Seguir construyendo esperanza.
Este ha sido un tiempo de maduración que nos deja convencidos de que la única opción que tenemos es continuar apostando a la búsqueda de la verdad y a la defensa de los valores que hacen grande a nuestra sociedad.
Hemos y seguiremos asimilando los cambios al ritmo de la intensidad del tiempo, preservando los valores innegociables y asumiendo nuevas formas de ejercer la comunicación.
Estamos agradecidos de nuestros asociados en esta construcción y en el valioso capital humano que nos ha acompañado con entusiasmo y con entereza.
Reiterar la gratitud a nuestros lectores y a la audiencia por todas las vías en que nos expresamos.

