Variables controlables y no controlables

Variables controlables y no controlables

De psicología, marketing y algo más…
Por Ruddy Minaya, M.A.


Variables controlables y no controlables
En la vida de cada individuo, se mueven situaciones que le pueden marcar un antes y un después en su hacer, rehacer, accionar, desempeño, su modo de pensar, reflexionar, en fin, en cada actividad en que se puede involucrar el ser humano, esos eventos en que muchas veces se tornan tan fuera de nuestro alcance, que son incontrolables, pero con el fragor del día a día o por sucesos del pasado nos mueven a querer tener el control sobre ellos, creando escenarios que nos desvían de los senderos seguros y por ende nos generan una sensación desagradable en todo lo que somos y representamos, repercutiendo en cada acontecer nuestro.
Como seres humanos somos entes dinámicos, evolutivos, que actuamos y nos desarrollamos según las circunstancias, muchas veces obnubilando cualquier vestigio de reconocer la realidad contextual de lo que acontece, se nos mezclan emociones, pasiones ocultas, percepciones sesgadas que con el detonante adecuado, nos hacen sentir una realidad distinta de lo que es visible, pero que al mismo tiempo nos pone incómodo con nosotros mismos y nuestro entorno, sin importar cual fuese, ya sea familiar, laboral, político, económico y social.
En marketing esas situaciones tienen un nombre bien establecido, que son variables controlables y no controlables, es decir que se puede ejercer el control y cambiar la panorámica de cualquier realidad encontrada y aquellas que no se pueden controlar, pero que son susceptibles de confrontación, de buscar alternativas con las variables controlables, para obtener resultados favorables o menos tortuoso que de no hacerlo.
Philip Kotler considerado el padre moderno del marketing define las Variables Controlables como aquellas en que las organizaciones pueden ejercer el control, son conocidas como las 4ps (Producto, precio, plaza, promoción o comunicación de marketing), es decir están dentro de cada empresa y, por ende, éstas pueden ser manipuladas de forma individual o combinadas, según cada eventualidad, es decir adaptarla a cada circunstancia, adversidad, situación económica, política, social, etc.
En cambio, Kotler estipula a las Variables no controlables como aquellas en que la empresa no puede ejercer control, que no puede manipular, alterar, cambiar, pero influyen en el hacer y rehacer empresarial y por ende en las tomas de decisiones con lo que pueden controlar, en la forma en que las organizaciones actúan con las variables controlables, de cómo la utilizan ante esos eventos que se escapan de sus manos, tales como el ambiente político, legal, las tecnologías, la demanda, la competencia, la economía, los consumidores, la responsabilidad social y las variaciones climáticas.
Tomando como partida lo expuesto, en función del producto, las organizaciones deciden cuáles características intrínsecas y extrínsecas tendrán, partiendo de las necesidades de los consumidores, pero como no se puede controlar los gustos de éstos, su poder adquisitivo, influencia social, etc., puede darse el caso que éste no impacte en la mente de los

consumidores y por ende no genere la demanda esperada, ¿Qué se puede hacer ante esta situación que no se puede controlar? 1. Aceptar que no está en sus manos controlar esos gustos, percepciones, etc. 2. Trabajar con el producto, que sí, se puede controlar, realizando modificaciones, innovaciones para la próxima producción, siempre en procura de la satisfacción de los clientes y generar utilidades.
En lo relativo al precio, si las ventas disminuyen por la economía, las organizaciones pueden hacer ajustes para estimular la demanda, combinándolo con promociones de ventas, por medio de descuentos, bonos etc. Lo que prima en este caso, es mantener la demanda y el posicionamiento de la marca.
Ante variables no controlables como la situación política, social y económica, también las organizaciones pueden hacer ajustes en sus canales de distribución, realizándolos de forma selectiva, por zonas geográficas estratégicas donde se tienen mayor demanda, de igual forma reducir las acciones de comunicación de marketing, hacerla más objetiva y puntual, para eso se hace ajuste en el presupuesto comunicacional, también se puede focalizar las acciones de promoción de ventas, para incentivar el consumo a corto plazo, así como ajustar las acciones de marketing directo, la fuerza de ventas y de relaciones públicas.
Los principios de las variables controlables y no controlables de marketing son aplicables en cada acontecer, de hecho, si lo aplicamos y tenemos bien claro lo que se puede controlar y no controlar en nuestra vida, nuestro día a día sería manejable ante cualquier situación, realidad que se presente. El punto está, es que estas variables no son genéricas para todos los seres humanos, cada quien según su individualidad y la situación que se le presente tiene que definir cuáles son esas variables controlables y cuáles son las no controlables, porque de no hacerlo generarán incomodidad en todo el acontecer, hasta llegar a distorsionar su realidad y la percepción de cada actividad, evento, etc.
¿Cómo se puede identificar esas variables?
La facultad para determinar cuáles son los factores o variables que se pueden controlar y los que no, depende mucho de esa individualidad, de su personalidad, su historia de vida, sus luces, sombras y de la situación que le esté afectando. Partimos de que una persona, tiene miedo a tener un accidente al conducir su automóvil ¿Qué él puede controlar? Controlaría la forma de conducir, las precauciones de lugar, respetar las señales de tránsito, que su vehículo esté en condiciones para transitar, etc., pero jamás podrá controlar que se encuentre con conductores imprudentes y temerarios. Los padres no pueden controlar las influencias externas que tienen los hijos en su entorno fuera del hogar, pero si pueden controlar, los valores que le impregnan, las normas conductuales, etc., sobre todo y resulta por lo regular lo más influyente, la forma de cómo le transmiten esos valores y enseñanzas a sus hijos.
Supongamos una situación más específica, una persona no se siente conforme con su trabajo, muchas quejas, el colaborador entiende que el salario que le pagan no es suficiente, que hay mucha presión laboral, no le da deseo de ir a trabajar, no siente paz, desea que lo liquiden; en este caso las variables no controlables, son las políticas de la empresa, el clima organizacional,

porque en el puesto que está conlleva mucha presión, él no controla si su jefe reconoce su trabajo y si le dará un aumento, ni puede cambiar la dinámica laboral, lo que sí él puede controlar es primero su actitud, postura ante esa realidad, aceptar que no puede cambiar esa situación, sino cambiar la forma como él va a desempeñarse en ese escenario mientras esté en esa empresa, segundo podría hablar con su jefe para que le cambie de puesto aunque sea transitorio, hasta equilibrar su estado de ánimo, si le negaron esa propuesta, ya hay ganancia, porque confrontó esa realidad y que no está en sus manos cambiarla.
Tercero, renunciar a ese empleo que tanto le quita su paz, pero ahí viene otro problema, no puede renunciar porque necesita ese dinero, entonces, cuando acepte que no puede cambiar ese contexto, será la clave para retornar a su paz y dar lo máximo de sí mismo, para hacer el trabajo mejor y mientras, ir solicitando empleo en otras instituciones. Cuarto analizar cuáles actividades pueden hacer que el clima laboral sea más favorable, organizar el tiempo, las tareas, no acumular o dejar pendientes, en fin, adecuarse al entorno para que éste no le genere incomodidades.
En síntesis, cada situación genera variables controlables y no controlables, dificultad en el matrimonio, infidelidad, problemas con los hijos, etc. La clave está es hacer un listado de lo que se puede controlar y lo que no se puede, y proceder con un plan de acción, a ejecutarlo por etapas, ahora, es posible que, aun realizando estas recomendaciones, se continúe con incomodidad, inestabilidad emocional, etc., entonces lo que hay que hacer, es buscar ayuda profesional, acompañamiento psicológico para que se pueda encontrar luz en ese camino, porque es casi seguro que hay eventos del pasado, no perceptibles, que inciden en no poder encontrar esa paz interna, estabilidad emocional, que todos deseamos tener.
En el plano político, social y macro económico, muchos se vuelven ̈expertos ̈ en análisis de la situación que se vive en un contexto determinado, se creen eruditos y tildan de culpable al gobernante de turno, pero la verdad es que hay muchas variables controlables y no controlables que salen a flote en las crisis económicas, políticas y social que pueda tener un país determinado, en la actualidad el mundo está sumergido en una crisis global, uno más que otros, el incremento constante de los precios de los combustibles fósiles, escases de algunos productos, estos y otros son claramente variables no controlables que ningún gobernarte puede controlar, pero ahí entra la politiquería barata, que fomentan las emociones dislocadas por la crisis global e individual de la población, muchas de estas impulsadas normalmente por la oposición del gobierno de turno, confundiendo más a las masas que tienen hambre de estabilidad económica y un deseo férreo de que los combustibles vuelvan como hace unos años atrás y que el dinero le pueda cubrir sus necesidades.
En esta línea temática ¿Puede el presidente de la República Dominicana controlar los precios del barril de petróleo en Texas y que estén altos los precios de la gasolina, gasoil, etc.? ¿Pudo controlar que surgiera una crisis global por la pandemia del Covid-19? ¿Puede controlar las consecuencias generadas por la actual crisis entre Rusia y Ucrania? ¿Puede controlar que personas se dediquen a la delincuencia? Sin apasionamiento político alguno, claro que no, porque estas, son variables no controlables, el que diga lo contrario, son más que politiquerías

de calle, que buscan agregar un elemento más a la crisis global y es la desestabilización política interna, con la intención de hacer campaña electoral anticipada; ahora bien, el gobierno puede manejar las variables que sí pueden controlar, que apalean el impacto negativo en los bolsillos de los dominicanos, aquellas que puedan hacer frente a esa crisis, las políticas de seguridad ciudadana, la forma de combatir a la delincuencia, etc.
Siendo sincero se observan algunas medidas gubernamentales ante esas variables no controlables, del manejo de las variables controlables que pueden ajustar, como el congelamiento de los precios de los combustibles, suspensión transitoria de la puesta en marcha del pacto eléctrico para el desmonte del subsidio eléctrico que genera pérdidas a las EDES y por ende afecta el servicio de suministro eléctrico a la población (apagones), incremento de la tarjeta supérate a más familias de escasos recursos, prohibición de aumentos salariales a todos los empleados públicos, estabilización del dólar, el no realizar nombramiento de nuevos colaboradores y ejecutivos que no estén contemplado en el presupuesto, entre otras menos relevantes y pocas difundidas en la población.
A pesar de esas medidas gubernamentales ¿Los dominicanos perciben que realmente todo lo que está pasando es fruto de la crisis global y que son variables o factores que el gobernante de turno no puede controlar? o ¿Asumen que los ajustes a las variables controlables que aplican para hacer frente a esta crisis son las más adecuadas o son insuficientes para apaciguar la crisis económica? Un gran reto a manejar por el presidente Abinader en estos dos años que le faltan de su actual gestión, que debe resolver; es que la percepción global es fundamental y crucial para que las acciones positivas que se estén ejecutando, las poblaciones asuman como suficientes y necesarias ante la situación actual.
Independientemente de que desde el estado se piense que la mayoría de los dominicanos perciben que la crisis actual no es culpa del gobierno y que son correctas todas las medidas tomadas por el gobierno, una solución salomónica, sería, confrontar los más diversos escenarios, involucrar a todos lo que opinen lo contrario, a los que están inconforme con las acciones gubernamentales para enfrentar la crisis, a que emitan propuestas, que se cree un mecanismo desde el estado que reciba todas las propuestas posibles o más bien un gran listado de cuales acciones, o variables controlables se pueden ajustar para mejorar las condiciones económicas del país.
En este sentido, sugiero dos propuestas desde mi humilde opinión, primero sería resolver lo más pronto posible (se sabe que está en agenda, pero no debe postergarse más), son los impuestos de intermediación de los combustibles fósiles que es una carga directa que se refleja en los precios finales. Segundo reducir al mínimo el presupuesto por publicidad de las instituciones gubernamentales, cuantificarlo, que el pueblo lo conozca y esos fondos destinarlos a actividades económicas, de subsidios focalizados, como el pago a productores y avicultores, para que así bajen los precios de algunos rubros y si lo están haciendo, comunicarlo de una forma más efectiva, de forma tal, que los dominicanos lo perciban como medidas apropiadas.

En fin, todo lo que hacemos y nos involucramos aparecen y aparecerán variables controlables y las que no podemos controlar, el éxito sería para tener una estabilidad emocional, tranquilidad es saber diferenciar lo que, si podemos controlar y lo que no se puede, luego hacer los reajustes necesarios y pertinentes ante esas variables o factores que se nos escapan de las manos, porque la verdadera armonía se encuentra cuando somos capaces de aceptar nuestra realidad y sus implicaciones.
Ruddy Minaya, es psicológico clínico, mercadolólogo, educador, informático y algo más… con vasta experiencia en cada una de las áreas en que se desempeña.

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