
Cooperación Abinader-Albizu: El gran timón frente a la incertidumbre global
Por Nelson Marte
“Les confieso, señores, que en mi vida profesional no había conocido a una persona con una capacidad de trabajo y dedicación como el presidente Luis Abinader”.
“…no existe forma alguna de valorar el esfuerzo que ha hecho su gobierno en favor del crecimiento económico del país”.
Héctor Valdez Albizu
Valdez Albizu lleva 50 años como dedicado servidor público, 25 de los cuales ha sido eficiente gobernador del Banco Central. Ha trabajado con todos los presidentes de los tiempos modernos.
Las frases del gobernador sobre la capacidad de trabajo del actual mandatario y su compromiso con el desarrollo nacional podrían parecer un cumplido de ocasión, pronunciado en el reconocimiento que le hiciera el Senado en noviembre 2021.

Ilustración generada por IA para El Teletipo.
Valdez Albizu ha sostenido en distintos escenarios que la estabilidad macroeconómica del país ha sido posible gracias a la coordinación entre el ente emisor y el Gobierno encabezado por Luis Abinader, de quien también ha señalado que es respetuoso de las acertadas políticas del BC.
Ha sido precisamente esa identificación de propósitos Abinader-Albizu la que, en medio de los vientos recesivos e inflacionarios provenientes de la crisis del Estrecho de Ormuz -que podrían durar más de lo esperado- han permitido a nuestro país presentar tan buenos registros macroeconómicos en el primer trimestre del año y en especial en el pasado mes de marzo, todo lo cual es un producto de la confianza generada por Abinader y Valdez Albizu ante las fuerzas productivas nacionales, los inversionistas extranjeros y los organismos internacionales.
En muchos países las decisiones económicas suelen contaminarse con presiones políticas de corto plazo. Por eso resulta relevante que en República Dominicana la política monetaria continúe mostrando un perfil técnico y predecible en cooperación con los objetivos de Abinader de apalancar el crecimiento económico con baja inflación y gobernabilidad social y política.
El Informe de Política Monetaria de marzo de 2026 refleja precisamente eso: decisiones basadas en datos, no en impulsos. Frente a una inflación que se modera y una economía que crece, el BC eligió no precipitar cambios drásticos en las tasas de interés.
Esa previsibilidad ha sido una ventaja comparativa del país en los últimos años. Mientras otras economías de la región han enfrentado volatilidad cambiaria, alta inflación o giros bruscos en sus políticas, RD ha preservado su estabilidad.
No bajar la guardia
En su más reciente Informe de Política Monetaria el BC deja una señal clara: la economía dominicana sigue avanzando, pero el entorno internacional obliga a no bajar la guardia.
Con el balance interanual de crecimiento de 4.1 enero-marzo y el repunte a 5.1% en marzo sobre la mesa, la autoridad monetaria decidió mantener sin cambios su tasa de política monetaria en 5.25%.
Le responde a un contexto global todavía inestable. Persisten tensiones geopolíticas, variaciones en los precios de materias primas y señales mixtas en las principales economías del mundo. En ese escenario, mover tasas con demasiada rapidez podría generar más riesgos que beneficios.
Buenas cifras macroeconómicas bajo presión externa
Las cifras del Banco Central siguen transmitiendo estabilidad: inflación bajo control, crecimiento al alza y un tipo de cambio estable. Sin embargo, ese desempeño ocurre en un contexto internacional cada vez más incierto.
La crisis en Irán no solo persiste, sino que lo más probable es que se extienda. Organismos como el FMI advierten que este tipo de conflicto tiende a traducirse en mayores precios y menor crecimiento, especialmente en economías importadoras de energía. Si el conflicto se prolonga, incluso grandes empresas ya anticipan posibles aumentos de precios en alimentos y bienes básicos.
Aportes del gobierno
En ese entorno adverso, el gobierno dominicano —desde el Ejecutivo y el Banco Central— ha logrado sortear presiones externas con éxito. En lo que va de año, el Gobierno ha destinado más de RD$12 mil millones en subsidios a los combustibles para contener los precios y ahora el presidente reunió a su Consejo de Gobierno disponiendo una serie de medidas de contención y eficiencia del gasto público para generar una disponibilidad cercana a RD$ 40,000 millones destinados a hacer frente a las amenazas que la crisis de Irán proyecta sobre todo el mundo, incluyendo a nuestro país.
La estabilidad no ha sido casual: responde a decisiones coordinadas y a un manejo prudente de la política económica.
Desde lo fiscal, el Gobierno ha contenido aumentos hasta donde lo permite la prudencia, procurando que las respuestas sean sostenibles y no comprometan el equilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, ese margen no es infinito. Los recortes propuestos por el Ejecutivo crean espacios para continuar en esa línea, pero si el conflicto se prolonga —y el ritmo de contención que se ha venido sosteniendo—, esos espacios tenderán a estrecharse.
Responsabilidad social empresarial
Ahí entra un elemento clave hacia adelante: el rol del sector privado. En un contexto de presiones importadas, la moderación en precios, la eficiencia en costos y la responsabilidad social empresarial pueden marcar la diferencia entre una economía que resiste y una donde la carga recae desproporcionadamente sobre los consumidores.
Es especialmente valioso el compromiso que hicieran el viernes ante el país los líderes empresariales José Luis Corripio, Félix María García Castellanos y Frank Rainieri -propietarios de los principales grupos de comunicación del país- de continuar trabajando por el desarrollo económico y social del país.
La economía dominicana ha mostrado resiliencia. El desafío ahora es compartido: sostener la estabilidad en medio de un entorno global más complejo y, al mismo tiempo, traducirla en alivios concretos para la vida diaria.

